He descubierto una matacaná (*) de carrascas imponente que ha conseguido, entre otros favores, trasportarme en el tiempo. Esta es una palabra que como tantas otras la aprendí en mi infancia. Se trata de una plantación de árboles de forma natural que se produce en unas condiciones determinadas y que tiene como especial relevancia la gran densidad en su origen y evolución. Muestra como los árboles se apoyan, protegen y complementan en un espacio reducido para alcanzar unos portes magníficos, unos hábitats singulares y acogedores, donándonos unas aportaciones impresionantes. (**)
Escribo a 24 de abril un día que me trae a la memoria a mi padre y algunas de las enseñanzas que, como esta, me trasmitió en estas montañas de tierras rojas y arenas blancas, bosques umbríos y aguas claras.
Os muestro estas fotos (***) con la seguridad de que a todos los amigos de los árboles le sorprenderán porque, por desgracia, son pocas las matacanás que se han dejado evolucionar como esta, centenares de años para ejemplo e ilustración perfecta de la figura que la naturaleza crea y que nosotros, si queremos ser parte de la solución, hemos de fomentar, favorecer y facilitar. (****)
Este sistema de plantación que la naturaleza nos enseña me trae a la memoria también a Ignacio Abella que escribe que “…los celtas y también los íberos, creían que cada árbol era poseedor de un espíritu sabio y que sus voces podían escucharse con sólo abrirles nuestro corazón”….
(*) Matacaná.
Palabra de uso popular en la Sierra de Segura. Define un plantel de muchos pies de árboles y arbustos que nacen agrupados en un espacio muy reducido de terreno normalmente. Su origen natural es a causa de las lluvias del otoño que arrastran miles de semillas de una o de varias especies y quedan depositadas entre las brozas, ramas y limos que arrastran las aguas a las hondonadas naturales que crean los aguazales adonde nacen a miles. Ese micro-hábitat permite una eclosión muy alta de pies que compiten para crecer y dan lugar a bosquetes muy densos y diversos.
(**) Encontré una botella de cerveza de un litro abandonada y la pude en un tronco de modo que sale fotografiada para dar una idea del diámetro de los mismos, esperando que sirva de referencia válida para este fin, la encontraréis recostada en uno de ellos.
(***) Las medidas aproximadas son 15 metros de altura, 30 de diámetro, 8 o 9 pies que nacen en una banda de 2 metros de ancha por 7 de larga. Los ejemplares exteriores han curvado su tronco para evitar la competencia de las copas de los centrales y el resultado es una bóveda acogedora cuyo suelo está lleno de millares de bellotas sobre un acolchado de tierra negra de más de un metro de profundidad.
(****). Nuestra propuesta: matacanear es crear diferentes tipos de matacanás en dimensión y profundidad en función del aguazal que diseñemos, depositando materia orgánica junto con una gran cantidad de semillas variadas y/o plantones que recojan las aguas de un área de impluvio suficiente como para su desarrollo y consolidación.











Wao! Estas fotos están increíbles, este árbol es hermoso no recuerdo la ultima vez que tuve la oportunidad de ver algo similar. La información también es muy buena, se nota que investigaste, la naturaleza esconde muchos secretos solo hay que ser lo que, descubrirla. Así que sigue investigando y mucha suerte en tu próximo artículo.
Un saludo asta la próxima.
Que bueno saber de vosotros!! Cuanto os hemos echado de menos!!
Que curioso, que no casualidad, la naturaleza nos muestra un ejemplo del camino, del proceso que queremos hacer y el resultado que deberiamos conseguir con las bolas de arcilla(nendo dango) que aparecen en el libro que muy amablemente nos regalasteis y que ya estamos experimentando en Legarda….
El concepto de islas, para la dispersión natural, que comentaste esta perfectamente reflejado con las matacanás.
Un saludo y un abrazo!!
Impresionante esta Matacanas, que les llamáis los serranos, en la Mancha tenemos tb estas formaciones o creaciones, de conjunto de encinas y coscojas sobre todo, y efectivamente son una microreserva botánica; y para especies de animales que viven en estos parajes, en su copas y ramas, anidan tb las especies de nuestra zona, entre ellas varias rapaces diurnas y nocturnas, además sirven de cortavientos que posiblemente fueron creadas, sobre todo para los vientos del norte y noroeste, que son los más predominantes y dañinos, de esta forma mitigan el viento y los frios que les pueden acompañar que vienen en esta dirección.
P.D. Me alegro de tener de nuevo noticias en el blog, ya que hacía un tiempo estaba paradito.